¿Es malo tomar leche?

Hay mucha controversia en torno a los lácteos y puede ser difícil saber qué creer. Lo más importante es recordar que, como con cualquier alimento, lo que es saludable para una persona no puede serlo para otra. Es importante evaluar tus necesidades nutricionales y considerar tu salud y bienestar general al decidir si incluir o no los lácteos en tu dieta. En este artículo vamos a desarrollar cuales son los pros y contras del consumo de leche y veremos porque se ha demonizado tanto este producto.

¿La leche es mala?

Hay mucha controversia en torno a los lácteos y puede ser difícil saber qué creer. Lo más importante es recordar que, como con cualquier alimento, lo que es saludable para una persona no puede serlo para otra. Es importante evaluar tus necesidades nutricionales y considerar tu salud y bienestar general al decidir si incluir o no los lácteos en tu dieta. En este artículo vamos a desarrollar cuales son los pros y contras del consumo de leche y veremos porque se ha demonizado tanto este producto.

La leche es uno de los alimentos básicos del planeta junto con los cereales y los huevos. Además la leche es un alimento completo y suficiente para todos los mamíferos en sus primeros meses de vida. Por lo tanto, la leche tiene suficientes nutrientes para alimentar de los mamíferos y permitir su desarrollo. Sin embargo esto solo ocurre con la leche materna. Los seres humanos adultos consumimos leche pero de otras especies (vaca, cabra, oveja…), esto hace que la leche por sí misma no sea un alimento suficiente, pero sí constituye un gran aporte de nutrientes muy útiles.

Beneficios de consumir leche

Los lácteos son una buena fuente de proteína y varios nutrientes importantes como el calcio y el hierro. Además, la leche y los productos lácteos pueden ser parte de una dieta saludable y equilibrada, siempre y cuando sean consumidos en cantidades adecuadas. 

  • Fortalece los huesos: La leche es una excelente fuente de calcio, un mineral esencial para la salud ósea y dental. El calcio ayuda a fortalecer los huesos y previene enfermedades como la osteoporosis.
  • Proporciona un gran aporte de proteínas: La leche es una buena fuente de proteínas, que son esenciales para el crecimiento y la reparación del tejido muscular. Los batidos de proteína más utilizados son a partir de suero de leche.
  • Tiene una gran variedad de vitaminas y minerales: La leche también contiene vitamina D, A y B12, además de minerales como el fósforo, el magnesio y el potasio. Todo ello mejora el sistema nervioso e inmunológico, además del circulatorio gracias a la estimulación de producción de glóbulos rojos.
  • Puede ayudar a perder peso: La leche es baja en calorías y rica en proteínas, lo que puede ayudar a sentirse saciado y reducir el apetito.

Inconvenientes de consumir leche

Sin embargo, también es cierto que algunas personas pueden tener intolerancia a la lactosa, lo que significa que no pueden digerir correctamente el azúcar que se encuentra en la leche y otros productos lácteos. En este caso, es importante reducir o eliminar estos alimentos de la dieta. Algunas personas también pueden ser alérgicas a la proteína de la leche o a otras sustancias presentes en los productos lácteos, lo que puede necesitar evitar estos alimentos por completo.

El consumo de leche tiene 4 inconvenientes principales:

  • Intolerancia a la lactosa: muchas personas tienen dificultades para digerir la lactosa, un azúcar presente en la leche, lo que puede causar síntomas como diarrea, gas y dolor abdominal. Esto ocurre porque la enzima lactasa no se produce debido a que se ha pasado demasiado tiempo sin consumir leche (también puede ocurrir por motivos genéticos). Si se está consumiendo leche de forma habitual es muy difícil desarrollar una intolerancia a la lactosa, ya que el cuerpo mantiene una producción elevada de lactasa.
  • Alergia a la proteína de la leche: algunas personas son alérgicas a las proteínas presentes en la leche, lo que puede causar síntomas como urticaria, ronchas, dificultad para respirar y anafilaxia.
  • Cálculos renales de oxalato cálcico: las personas que tengan problemas de cálculos renales de oxalato de calcio deben reducir el consumo de calcio en su dieta, por lo que la leche no es un alimento recomendado para estas personas.
  • Problema medioambiental: la leche no posee ningún problema en este aspecto, pero su producción sí. Las macrogranjas son una fuente de contaminación del entorno donde se encuentran. Las explotaciones ganaderas tradicionales no presentan este problema, pero serían incapaces de satisfacer la demanda actual de leche.

¿Por qué se ha demonizado la leche?

La leche es un alimento muy popular y cómo pasa con todo este tipo de alimentos tiene su momento de «mala fama». En el caso de la leche empezó con un estudio asiático sobre pueblos rurales. En este estudio (recogido en El estudio de China de T. Colin Campbell) se recomienda eliminar todos los productos de origen animal de la dieta, sobre todo los lácteos. Sin embargo no es extrapolable la población china rural al resto del mundo, por lo que las conclusiones de este estudio son precipitadas. El problema es que la mala fama de la leche ya estaba hecha y a partir de aquí sería mal vista.

Una vez iniciada su mala fama empezaron a surgir argumentos en contra de la leche. A continuación vamos a exponer algunos:

-Ningún animal bebe leche en su edad adulta, por lo tanto no es natural hacerlo. La primera parte de esta es un afirmación verídica, ningún animal bebe leche cuando se desteta de la madre, pero el motivo de que no lo hagan es que no pueden conseguirla cuando son adultos. Producir leche es un proceso muy costoso para la madre y no se puede desperdiciar con adultos que tienen otras formas de conseguir alimento. Por lo tanto, ningún animal bebe leche en su edad adulta porque no la puede conseguir, si a un perro o un gato se le da un cuenco con leche, se la beberá y no tendrá ningún problema (salvo que haya adoptado una intolerancia a la lactosa por no beber leche de forma continuada).

-El consumo de leche provoca un aumento de la mucosidad y puede derivar en asma. Este mito no tiene ningún soporte científico. De hecho se han hecho estudios con leche y un placebo para averiguar si esto es real. Ningún resultado fue concluyente.

-La leche empeora el colesterol sanguíneo. No, es cierto que la leche provoca un efecto transitorio sobre el colesterol, ya que la propia leche tiene colesterol. Sin embargo, este efecto dura poco tiempo y no genera ningún efecto. Por otro lado, algunos componentes de la leche tiene un efecto cardioprotector y se ha demostrado que el consumo habitual de leche provoca una disminución de un 17% en la reducción del riesgo de padecer una enfermedad cardiovascular.

-El consumo de leche puede provocar diabetes tipo II. No es cierto, la leche es uno de los alimentos con índice glucémico más bajo, por lo que no tiene ninguna relación con un aumento de la demanda de insulina. La diabetes tipo II se origina principalmente en personas que tienen una dieta muy desbalanceada y mayoritariamente presentan obesidad. El consumo de leche en estas personas no es muy abundante, ya que la sustituyen por otros alimentos procesados o le añaden a la leche unos cereales llenos de azúcar.

-Consumir leche provoca cáncer. Este es un mito común para todos los alimentos, en la sociedad actual parece que todos los alimentos provocan cáncer. En el caso de le leche es falso, no se relaciona la aparición de cáncer con el consumo de leche, todo lo contrario, se ha demostrado que los individuos que consumen leche habitualmente tienen una incidencia un 26 % inferior sobre cáncer colorrectal.

 

Estos no son los únicos mitos sobre la leche. Hay muchos más y no todos optan por demonizarla, hay algunos que le dan propiedades que no tiene y otros que simplemente generan una opinión errónea sobre ella. Estos son algunos de ellos:

-Es mejor consumir la leche cruda tal cual sale de la vaca. Esta afirmación ha tomado mucha importancia en Estados Unidos hasta el punto de legalizar la comercialización de leche cruda. Sin embargo, es muy peligroso consumirla sin matar antes los organismos patógenos. La leche comercial se somete a un tratamiento térmico para matar a todos los microorganismos capaces de de provocar enfermedades, por este motivo se puede consumir con seguridad. El tratamiento térmico también altera el sabor de la leche, por lo que no sabe exactamente igual a cómo la produce la vaca. Pero esta alteración del sabor es un precio pequeño a pagar para evitar una intoxicación que acabe con un ingreso en el hospital. 

-Consumir algunos lácteos mejora el sistema inmune. Hay un yogur en el mercado que hizo una publicidad hace años diciendo que potenciaba el sistema inmune. Ningún lácteo mejora el sistema inmune a no ser que le añadan alguna sustancia como la vitamina B12. Pero el efecto sobre el sistema inmune es debido a esa vitamina B12, no a los componentes que tenga el lácteo.

-Es mejor consumir los lácteos enriquecidos. Los lácteos pueden enriquecerse con algunas sustancias como calcio, omega 3 o algunas vitaminas. El primer inconveniente que presentan estos productos es su precio, pudiendo llegar a doblar el precio de la leche estándar. En el caso del enriquecimiento con calcio, este no sirve de nada si los niveles de vitamina D no son correctos o sí hay presencia de hierro en otro alimento que se consuma con la leche (cuidado con los cereales enriquecidos con hierro). Para solucionar este problema algunas leches se han enriquecido con vitamina D también. Aquí la pregunta es: ¿Necesitas un mayor aporte de calcio en la dieta? Quizás para una mujer en la etapa de la menopausia sí es interesante (necesitan un mayor aporte de calcio que el resto de la población para evitar la osteoporosis), si en una analítica ha salido déficit de Ca también puede ser interesante, pero para la mayoría de la población no lo es, solo estarías bebiendo una leche más cara y ese exceso de calcio también puede ocasionar problemas como los cálculos de oxalato de calcio que se han mencionado anteriormente. Por lo tanto, si necesitas calcio (demostrado de alguna forma objetiva, como una analítica) entonces sí es interesante este tipo de leche, en caso contrario es mejor no consumirla.

En el caso de la leche enriquecida con omega 3, no es interesante consumirla. Se enriquece con una cantidad muy pequeña de omega 3 (ya que sino la leche tendría sabor a pescado) y es mucho más recomendable consumir una lata de sardinas o un poco de pescado, ya que el aporte de omega 3 es mucho mayor.

 

Alguna de esta información ha sido extraída del libro ¿Qué es comer sano? de J. M. Mulet. Una lectura muy recomendable para todos aquellos interesados en profundizar en las falacias de los alimentos. 

Otras fuentes bibliográficas son: Elwood et al., 2008. The survival advantage of milk and dairy consumption: An overview of evidence from cohort studies of vascular diseases, diabetes and cancer. Elwood et al., 2010. The consumption of milk and dairy foods and the incidence of vascular disease and diabetes: an overview of the evidence.

 

¿Qué tipo de leche es mejor?

Hay tres formatos de venta de leche, entera, semidesnatada o desnatada. La única diferencia entre ellos es el porcentaje de grasa que poseen y por lo tanto las calorías que tienen:

Leche entera: 3,5% de grasa – 65 kcal/100mL.

Leche semidesnatada: 1,5% de grasa – 45 kcal/100mL.

Leche desnatada: 0,5% de grasa – 35 kcal/100mL.

La leche entera tiene más grasa que la desnatada, por lo tanto tiene muchas más calorías. Sin embargo la leche entera sacia más, por lo que al final no importa demasiado que leche se consuma, es más una preferencia de gustos.

Conclusión

La leche es un gran alimento que el ser humano puede consumir, ya que es muy completo en su composición. Es muy recomendable el consumo de leche excepto para personas intolerantes a la lactosa, alérgicas a alguna proteína láctea o poseedoras de cálculos de oxalato.

El gran inconveniente que tiene la leche es su producción, ya que las macrogranjas donde se produce causan un gran impacto ambiental. Con respecto a este punto ya es decisión de cada persona si desea consumir leche o no.

En este artículo no hemos hablado de las bebidas vegetales (leche de almendra, de soja, de avena, etc.). Este tipo de bebidas no se parecen en nada a la leche y no merecen su mención en este artículo. Solo hay que recordar que la leche sí es un alimento completo con una gran cantidad de nutrientes que este otro tipo de bebidas no poseen (cuidado con alimentar a los bebés exclusivamente con alguna bebida vegetal, ya ha habido algún caso de escorbuto).

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